Nuestro Atelier en Madrid

Donde la tinta se funde con la esencia y el tiempo se detiene para crear.

Pasión por la Caligrafía y los Aromas

¿Alguna vez te has preguntado a qué huele una carta de amor escrita a mano? En Scriptorium Lux, nuestra historia comenzó entre tinteros y probetas. Nuestro fundador, tras 12 años perfeccionando el arte de la caligrafía comercial, sintió que la belleza visual debía trascender el papel.

Decidimos que cada jabón no solo sería un artículo de tocador, sino un lienzo. En nuestro taller de la Calle de Titán, Madrid, trabajamos con el ritmo de la slow-beauty. No tenemos prisa. No usamos máquinas. Solo manos expertas y una visión clara.

"Creamos cosmética que se lee con los sentidos".

Artesano trabajando con jabones y caligrafía

Filosofía de Creación

Sostenibilidad sin Compromisos

En Scriptorium Lux, nuestra huella es tan delicada como nuestros trazos. Utilizamos ingredientes botánicos de proximidad y embalajes 100% libres de plástico. ¿Por qué elegir entre lujo y conciencia si puedes tener ambos?

Detalle de ingredientes botánicos

Cruelty Free

Certificados y orgullosos. Ningún ser vivo sufre en la búsqueda de la belleza perfecta.

El Corazón de Madrid

Nuestro atelier no es solo un local; es un punto de encuentro para la creatividad. Ubicados en la Calle de Titán, Madrid 28045, el aire aquí siempre huele a lavanda fresca y cera de abeja natural. No somos una fábrica. Somos artesanos.

Cada lote es pequeño. Cada etiqueta es manuscrita. Creemos que cuando compras un jabón de Scriptorium Lux, te llevas un pedazo de nuestra calma castellana.

Fachada del taller de cosmética en Madrid

Voces del Taller

"La presentación es tan sublime que da pena usar el jabón. Es una obra de arte."

Gardi C.

¿Por qué elegí Scriptorium Lux? Porque buscaba un regalo que comunicara atención al detalle. La caligrafía personalizada en el envase dejó a mi cliente sin palabras. No es solo cosmética, es una experiencia de marca inolvidable.

Celito Fernandezfernandez
Director de Eventos Luxury

Amo la filosofía slow. Se nota que cada pieza ha sido cuidada con amor y paciencia.

Solly J.